Montar en bicicleta es una de las mejores formas de realizar ejercicio cardiovascular, pero el trabajo de fuerza también es esencial para mejorar nuestro rendimiento, evitar posibles lesiones y ganar eficiencia en el pedaleo.
El entrenamiento de fuerza no es únicamente levantar pesas, sino una herramienta clave para adquirir más rapidez, resistencia y seguridad. Nos permitirá mejorar la potencia en cada pedalada y seremos más eficientes en subidas y esprints, reduciendo el riesgo de lesiones y fortaleciendo los músculos, tendones y articulaciones, así como aumentar nuestra resistencia muscular y reforzar el core y la estabilidad.
Ejercicios como las sentadillas y las zancadas, el peso muerto, el trabajo de puente de glúteos, las planchas, los abdominales y la elevación de gemelos nos ayudarán a ser mucho más eficientes sobre las dos ruedas y afrontar retos más exigentes.
Lo ideal es realizar este entrenamiento un mínimo de dos días por semana antes de iniciar la temporada, y mantenerlo al menos un día a la semana durante la misma. Debemos hacerlo con pocas repeticiones y un peso moderado.
¡Así nos lo explican nuestros compañeros de NEXT Terrassa en los #TipsNEXT!
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Albert San Andrés para RACC.