
Descubrir a Dalí exige algo más que mirar sus cuadros: hay que pisar el territorio que lo inspiró. El Empordà, la Costa Brava y el Mediterráneo no fueron solo un telón de fondo, sino un conjunto de estímulos que terminaron filtrándose en su imaginario. Por eso, una forma especialmente eficaz de acercarse a su universo consiste en seguir una ruta por Girona que une tres lugares esenciales —Figueres, Portlligat (Cadaqués) y Púbol—, los vértices del llamado Triángulo Daliniano. Tres paradas conectadas por carretera y por una biografía, donde la obra deja de ser una idea abstracta y se vuelve espacio habitable y tangible.
La propuesta de esta ruta puede arrancar en Figueres, ciudad natal del artista (11 de mayo de 1904) y también el lugar donde falleció en 1989. Aquí levantó su proyecto museístico más ambicioso: el Teatro-Museo Dalí, un edificio concebido como una experiencia total que mezcla arquitectura, objetos personales, pintura e ironía en una visita que se siente más como una travesía vital que como un recorrido lineal. Se inauguró oficialmente el 28 de septiembre de 1974, y su propia naturaleza “inacabada” durante años encaja con la idea de Dalí de que el arte es construcción constante. El cierre simbólico de la visita está bajo la cúpula: el pintor descansa en una cripta dentro del mismo recinto, como si hubiera decidido permanecer para siempre en el escenario que diseñó.
Para movernos entre estos enclaves, el Volvo EX90 100% eléctrico encaja especialmente bien en una ruta con paradas largas. Mientras exploramos el museo, podemos dejar el vehículo cargando en aparcamientos cercanos con puntos de recarga rápida, de manera que el tiempo cultural se convierte también en tiempo útil. En lo estético, el EX90 apuesta por un diseño depurado y contemporáneo, con superficies limpias, detalles integrados y una presencia sobria que evita lo recargado. Su amplitud interior y la sensación de luminosidad aportada por el techo panorámico elevan el confort en trayectos de carretera secundaria, y ofrecen esa combinación de silencio y refinamiento que ayuda a que el viaje sea parte de la experiencia, no solo el tránsito.
Desde Figueres, el recorrido gana carácter a medida que se acerca al cabo de Creus. Las curvas del trayecto, los paisajes de pinos y, de vez en cuando, las vistas al mar hicieron que Portlligat, junto a Cadaqués, fuera el refugio creativo más fértil de Dalí: un lugar donde instaló su vida y su taller en la década de 1930 y desde el que trabajó durante décadas, con el mar como referencia constante. La casa —nacida a partir de una primera construcción humilde y ampliada con anexos sucesivos— terminó convertida en un entramado de estancias y pasillos que sugiere un laberinto doméstico: rincones inesperados, perspectivas calculadas, pequeñas sorpresas espaciales. En ese diálogo permanente con el agua y la luz del Empordà se entiende por qué el entorno no fue un adorno biográfico, sino un combustible creativo.
En el apartado técnico, el EX90 se apoya en una arquitectura eléctrica de 800 voltios y, según la configuración, anuncia una autonomía combinada que puede moverse en la horquilla de 572 a 620 kilómetros. En prestaciones, el modelo puede ofrecer hasta 335 kW de potencia (aproximadamente 450 CV) y una velocidad máxima limitada a 180 km/h. Para la logística del viaje, lo más práctico es su capacidad de recarga rápida: Volvo indica que puede pasar del 10% al 80% en algo menos de media hora en carga DC, una ventana que encaja con una comida en Figueres o con una pausa planificada antes de seguir hacia la costa.
La conducción también está pensada para combinar comodidad y control. El EX90 incluye una suspensión delantera de doble horquilla y puede equiparse con un sistema de chasis activo con suspensión neumática trasera, lo que permite adaptar el comportamiento del coche al tipo de carretera y al ritmo del trayecto. La función de conducción con un solo pedal suaviza la gestión de aceleración y retención, especialmente útil en tramos revirados o al entrar en núcleos urbanos. En asistencia, Pilot Assist puede ayudar a mantener velocidad, distancia y centrado de carril en condiciones adecuadas, y el conjunto de cámaras, radares y sensores ultrasónicos contribuye a una supervisión completa del entorno, aportando un plus de tranquilidad en carreteras mixtas y accesos concurridos a zonas turísticas.
El último tramo gira hacia el interior del Baix Empordà, con destino a Púbol. En esta localidad del municipio de La Pera se encuentra el Castillo Gala Dalí, una fortificación medieval (siglos XIV-XV) que el artista compró en 1969 y transformó como regalo para su musa y esposa. El lugar funciona como una pieza clave para comprender la relación entre ambos: no solo como pareja, sino como proyecto compartido, con capas de devoción, estrategia y misterio. Tras la muerte de Gala, el castillo adquirió un tono más funerario y de retiro; también fue un espacio de trabajo íntimo, más silencioso, lejos del ruido del mito público.
En pocos kilómetros, el Triángulo Daliniano condensa una vida entera. Figueres representa el origen y la construcción del personaje; Portlligat explica el método cotidiano y la relación física con la luz y el paisaje; Púbol introduce la dimensión privada, la despedida y la memoria. Un itinerario breve en distancia, pero amplio en significado, donde el surrealismo deja de ser etiqueta y se convierte en experiencia tangible a cada parada.
Mapa de la ruta
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Periodista desde 2016. Actualmente en la sección de deportes de El Periódico tras más de seis años de experiencia en redacción y contenidos audiovisuales para redes sociales con especial énfasis en deportes de motor y de contacto. Especialista en la actualidad del mundo de las motos, los coches, la competición y los retos actuales asociados a la movilidad. Ha colaborado con El Mundo, Betevé y revistas especializadas del sector del motor como Moto Taller. Colabora con el RACC desde 2023.



