comportamiento en tu mascota

Los animales no hablan, pero se saben comunicar. Como su forma de hacerlo es a través de la conducta, cualquier cambio puede indicar que algo no va bien. Por eso, como dueño de un perro o de un gato, debes observarlo bien para saber cómo se encuentra. De este modo, si detectas que algo va mal, podrás actuar cuanto antes junto a un especialista.

¿No come nada o come mucho?

Su manera de comer nos puede ayudar a saber cómo está. Si apreciamos que el animal pierde el apetito, no nos debemos alarmar siempre y cuando el animal adulto se vuelva a comportar con normalidad entre las 24 y 48 horas posteriores. Si esto no ocurre, puede ser que tenga dolor, problemas digestivos, intolerancias o estrés. 

Por contra, se puede dar el caso de que el perro o el gato coma en exceso. Más allá de provocarle obesidad, puede ser que el animal esté sufriendo ansiedad o algún trastorno hormonal. 

¿Ha alterado sus horas de sueño?

Nadie conoce a tu mascota mejor que tú. Sabes cuándo y cuánto duerme. Por eso es fácil detectar si se está produciendo algún cambio en su patrón de sueño.

Si duerme más de lo normal, puede deberse a dolor, fiebre, un estado de ánimo bajo o incluso a problemas articulares, siendo estos más habituales en edades más avanzadas

En cambio, si no descansa o se muestra muy inquieto, puede ser que el animal tenga ansiedad o incluso alguna molestia interna. 

¿No quiere jugar o se muestra esquivo?

Si a tu mascota le encanta jugar y de repente pierde el interés, está claro que algo le pasa. Este cambio de comportamiento puede verse reflejado en una agresividad impropia y repentina o en un aislamiento.

En el caso de que el animal se muestre más gruñón o reaccione bruscamente, esta conducta podría ser consecuencia de algún dolor físico, como una lesión, de artritis o de alguna molestia interna. 

Si opta por aislarse y esconderse, evitando tu compañía o la de otros animales, podría estar sufriendo estrés, miedo, ansiedad o alguna otra enfermedad. 

¿Ha dejado de hacer lo de siempre?

Los perros y los gatos son animales con rutinas muy interiorizadas. Cuando las rompen, debemos estar alerta. Por ejemplo, si ya no quiere pasear o ir a la zona de juego, no usa el arenero –en el caso de los gatos– o no se acerca a ti como antes, quizá te está queriendo decir que tiene un problema físico, como algún dolor articular o una infección, o también puede ser un problema emocional, como miedo, estrés o ansiedad, muy habituales en cambios de hogar.

¿Pueden tener ansiedad y depresión?

Como las personas, los animales también pueden padecer estas enfermedades. Si pasan demasiado tiempo solos, no se les estimula o reciben poca atención, su salud emocional puede resentirse. Algunos de los síntomas para detectarlo son la apatía, el exceso de ladridos o maullidos, la rotura de objetos, el aumento de mordisqueos y el aislamiento.

Para prevenirlo es muy útil jugar con ellos, pasear durante largos ratos y, en definitiva, interactuar más con nuestros animales de compañía. 

¿Tu mascota hace algún gesto repetido que no es usual?

Si has visto que tu mascota lame, rasca o muerde repetidamente algo y antes no lo hacía, es posible que se encuentre mal. Puede ser ansiedad o miedo. Es especialmente fácil de detectar en los gatos, cuando pasan demasiadas horas acicalándose, aunque también puede ser por un dolor localizado o incluso alguna alergia. 

¿Tiene mal aliento?

No lo ignores: no es solo mal aliento, puede ser también un problema de salud dental o incluso alguna afección digestiva.

Además, las bacterias que provocan las infecciones bucales pueden pasar al organismo y afectar a órganos vitales.

¿Qué puedes hacer si notas un cambio?

Primero, debes observar cuánto tiempo hace que el animal no se comporta como siempre. Después, piensa en si el animal ha estado sometido a algún cambio, como nuevas rutinas, una mudanza o incluso un cambio en la alimentación.

Si su comportamiento no es el habitual, no lo normalices, especialmente si persiste. En tal caso, acude a la consulta veterinaria con tu mascota para que se le pueda realizar un diagnóstico y pautar la medicación necesaria si así lo determina el profesional.

Recuerda que con el servicio de salud de RACC Mascotas, puedes consultar un veterinario siempre que notes un cambio en tu mascota. Una pequeña duda hoy puede evitarte un gran susto mañana.

Redactora en RACC Blog. Periodista y comunicadora audiovisual con una década de experiencia en medios de comunicación tradicionales que ha dado el salto a la comunicación digital.
Aficionada al motorsport e interesada en la nueva movilidad, ahora indago y escribo sobre estos y otros temas en el blog.