
Afrontar el fallecimiento de un ser querido es uno de los momentos más difíciles de nuestras vidas. Lo último en lo que pensamos es en los gastos y en los trámites que hay que realizar tras la defunción.
Sin embargo, conocer de antemano a qué nos enfrentamos nos ayudará a poder manejar la situación con calma y seguridad. Por eso, en este artículo vamos a desgranar cuáles son los principales costes de un entierro, de qué dependen y cómo un seguro de decesos puede garantizar que los familiares solo se preocupen por despedirse de su allegado sin tener que pensar en nada más.
¿Cuánto cuesta un entierro hoy en día?
Lo primero que debemos saber es que el precio depende de muchos factores, pero entre los que más influyen están la localidad, los servicios contratados y el tipo de ceremonia que se quiera realizar. Teniendo esto en cuenta:
- Tanatorio: el precio varía en función de cada comunidad autónoma y localidad. Por ejemplo, en capitales como Madrid o Barcelona, el coste puede oscilar entre 500 € y 1.500 €, mientras que en ciudades más pequeñas o pueblos cuesta entre 300 € y 800 €.
- Servicio funerario: aquí se incluye el féretro, el traslado, la preparación del cuerpo y la gestión del tanatorio. Por estos servicios se pagan entre 1.000 € y 2.500 €.
- Tipo de ceremonia: no es lo mismo una inhumación que una incineración. La primera suele ser más cara, ya que se debe comprar el nicho para la sepultura, mientras que la incineración suele ser algo más económica, aunque depende del tipo de urna y los servicios adicionales que se quieran contratar.
- Gestión y trámites: los certificados, las licencias y los permisos pueden alcanzar los 300 €.
- Costes extras: las flores, los coches de acompañamiento, las urnas personalizadas o, si se desea, las salas especiales durante el velatorio son detalles que se pagan en función de lo que cada familia se quiera gastar.
¿Qué hace subir o bajar el precio?
Como hemos señalado antes, hay factores que influyen y que conviene conocer:
- Los precios varían mucho según la localidad. En ciudades grandes, los servicios suelen ser más caros, mientras que en pueblos o ciudades más pequeñas son algo más económicos.
- La elección de la funeraria también es importante. Hay algunas que ofrecen paquetes con todos los servicios incluidos y otras que cobran por cada detalle por separado.
- La personalización de los detalles, tales como la decoración, las ceremonias especiales y las urnas o ataúdes personalizados, hará que el coste sea mayor.
- Los traslados o desplazamientos largos también aumentan los gastos.
- La sala del velatorio y su duración también influye en el coste. Cuanto mayor sea la sala o la cantidad de servicios extras que se quieran contratar, más se incrementarán los gastos.
Es decir, el precio de un entierro no solo depende de circunstancias básicas como la localidad donde se vaya a realizar, sino que también depende de otros factores adicionales. Por eso, el coste de un entierro puede oscilar entre los 3.000 € y los 6.000 €.
¿Cómo nos puede ayudar un seguro de decesos?
Contar con un seguro de decesos nos puede ayudar cubriendo los gastos esenciales de un entierro, pero también reduciendo la carga emocional para la familia. Ventajas de este tipo de póliza:
- Cubre servicios básicos como el tanatorio, el féretro, los trámites a realizar, el traslado y también la ceremonia.
- Evita pagos inesperados a los que deban hacer frente los familiares.
- Reduce el estrés en un momento tan delicado.
Y es que cuando todo está cubierto, la familia solo debe centrarse en despedirse del ser querido, sin preocuparse por las facturas o los trámites.
Con el seguro de decesos del RACC, este coste se adapta al coste real de cada localidad, garantizando que la cobertura sea completa y justa. Además, tendrás:
- Una coordinación integral con la funeraria y todos los servicios necesarios.
- Un asesoramiento legal en caso de dudas sobre trámites y documentación.
- La posibilidad de indemnización si no se utiliza todo el capital contratado.
Con RACC Decesos, puedes estar tranquilo sabiendo que tu familia estará protegida y acompañada.
Redactora en RACC Blog. Periodista y comunicadora audiovisual con una década de experiencia en medios de comunicación tradicionales que ha dado el salto a la comunicación digital.
Aficionada al motorsport e interesada en la nueva movilidad, ahora indago y escribo sobre estos y otros temas en el blog.