Tu casa es el centro de tu vida, y sabemos lo importante que es sentirte seguro en ella. Por eso, en el RACC tenemos un seguro de hogar pensado para proteger tu vivienda habitual ante cualquier imprevisto: desde daños materiales hasta robos o problemas del día a día.
Te ofrecemos coberturas adaptadas a lo que realmente necesitas, con la confianza de contar con un equipo siempre disponible para ayudarte. Cuidamos tu hogar como si fuera el nuestro.
¿Qué es un seguro de hogar para una vivienda habitual?
El seguro de hogar para una vivienda habitual es una póliza que protege tanto la estructura del inmueble, el continente, como su contenido frente a los riesgos más comunes: incendios, daños por agua, robos, fenómenos atmosféricos o actos vandálicos, entre otros.
Además, incluye coberturas clave como la responsabilidad civil, que te protege ante posibles daños causados a terceros, y asistencia en el hogar, con servicios urgentes disponibles las 24 horas.
Es una forma eficaz de asegurar tu patrimonio, proteger tus pertenencias y garantizar tu tranquilidad y la de tu familia ante cualquier imprevisto en tu vivienda principal.
¿Qué cubre un seguro de hogar para vivienda habitual?
Proteger tu vivienda habitual es una prioridad, y el RACC lo hace posible con un seguro de hogar que combina cobertura completa y servicios de alto valor añadido. La póliza Hogar Único está diseñada para ofrecer tranquilidad ante cualquier imprevisto, con garantías que se adaptan al ritmo de vida actual.
Coberturas principales
- Daños por incendio, explosión y caída de rayo
- Actuación de bomberos y servicios de desescombro
- Responsabilidad civil inmobiliaria y familiar
- Restauración estética del inmueble
- Protección frente a robos, fenómenos atmosféricos y daños eléctricos
* Los precios que se muestran son orientativos y no tienen valor contractual.
¿Se puede deducir el seguro de hogar de una vivienda habitual?
En la mayoría de los casos, el seguro de hogar de una vivienda habitual no es deducible en la declaración de la renta (IRPF) si se trata de una póliza contratada a título personal para uso residencial. Aun así, existen algunas excepciones que deberías consultar con un asesor fiscal según tu situación personal, como, por ejemplo, si tu vivienda también tiene un uso profesional.
